
Su voz era muy extraña y a la vez, hermosa, de una u otra forma era agradable como sonaba, su aspecto era de esos seres extraños que pasan en las películas de fantasía, de esos que están en tus sueños raros. –Ese libro, el que está ahí, me pertenece. Me dijo con mucha seguridad. –Eee… Entonces ¿eso es tuyo?, sabía que algo extraño estaba atrás de eso.- Respondí con voz tímida. –Sí, es mío y al parecer tu lo encontraste. Veras, soy un ser proveniente de un mundo totalmente diferente al de los humanos, es decir, tu mundo. La magia es la principal fuente de vida en ese lugar y se concentra en un libro, esos libros son los que ayudan a controlar a los wizard su magia, y ahora tú tienes el mío.- Me afirmo. Sabía que si no se lo daba iba a pasar algo muy malo, pero había algo en mi que no dejaba que él se llevara ese libro, sea lo que sea, ese libro ahora ya no podía irse de mí.
-Creo que eso no va a pasar, el libro lo conseguí yo y al parecer tengo una infinita curiosidad de saber de qué se trata todo esto.- Le dije con voz desafiante. -Entonces creo que será divertido tener una batalla con un ángel.- Dijo con una sonrisa en su rostro. En ese momento me sorprendí mucho, me pregunte si de verdad se estaba refiriendo a mí. –No me mires con esos ojos de idiota, si, al parecer tu no sabes que eres un ángel, pero ya que no me quieres dar mi libro, las reglas del mundo wizard lo dicen muy claro, Al perder el libro que contiene tus poderes, tendrá que ser buscando hasta la muerte, si otro wizard lo adquiere y se rehúsa a devolverlo, deberán luchar en un duelo de magia, si el wizard que consiguió el libro se rehúsa a luchar en duelo, será asesinado por un dios del mundo mágico. , solo así se podrá saber a quien a va ser entregado el libro. Y como no puedo luchar contigo ya que tus poderes aun no se han descubiertos, tendré que enseñarte a usarlos, si, en mi mundo hay muchos ángeles, pero tú eres especial.- Yo estaba totalmente perplejo a todo lo que decía, nunca me imagine tener un duelo de magia con un ser de otro mundo, pero en mis sueños ya me había sucedido cosas similares a esto, además, siempre quise formar parte de algo inexplicable y mágico. –Déjame ver si entendí, ¿tú me vas a entrenar para luchar contigo y controlar mis poderes?, y tú piensas que yo te voy a ganar…- Reí de forma ilusa. –No, esa pregunta me la tengo que hacer yo, tu aun no sabes ni la mas mínima parte que ha pasado en tu cuerpo los últimos días, si vienes conmigo, lo sabrás, tu no perteneces a este mundo. Dijo de forma seria, su mirada estaba muy concentrada. –Pero, no puedo dejar a mi madre y hermanos solos… le dije preocupado. –Tranquilo, ellos no estarán solos, mis amigos se encargaran de que nada malo les pase.- Dijo de forma apresurada. –¿Amigos?- pregunte. –Si ellos, los que están allá abajo.- Señalo hacia el frente de la casa, eran dos hermosas criaturas, estaban flotando y eran de color gris trasparentes, los ojos eran totalmente negros y su cabello era parte de su piel, tenían forma de mujer. –Y como es que ellos están ahí sin que nadie los vea, las personas se preguntaran que son, deberías decirles que entren a la casa.- le dije preocupado. –No seas idiota, los humanos no nos pueden ver, solo los que pertenecen a nuestro mundo.- me respondió. –Comprendo, ¿y cuando nos vamos a ese mundo que tanto dices?.- Pregunte con entusiasmo. –Ahora mismo, agárrate de mi.- Respondió con una sonrisa en la cara. –¿Que, ahora mismo?, al menos déjame empacar mis cosas y despedirme.- Le suplique. –No no hay tiempo, vamos.- En ese momento me agarre de el y en un parpadeo aparecimos en un bosque totalmente verde, habían criaturas extrañas por nuestros alrededores y a la ves muy hermosas, luces azules y rosadas flotaban por el piso, los arboles eran gigantescos, ningún árbol en mi mundo podían compararce con esos, en el cielo podía ver un gigante planeta que lo rodeaba un aro de color plateado, que se posaba de una forma tan impresionante que yo aun no podía creer nada de lo que estaba pasando. Todo era totalmente hermoso.
Continuara...
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