lunes, 13 de septiembre de 2010

Sexto Piso.


Entonces, a que se referían con la palabra descartar, veo que en los últimos días ya no está haciendo efecto como antes, siguen volviendo los recuerdos tan perturbadores del pasado, pero si alguien con un alma destruida pudiera ver esos recuerdos, pienso que no le daría mucha importancia. En algún lugar de ningún lugar, la tierra que abandone cuando pequeño, se esconden personas con rostros tapados, esperándome para llevar acabo mi juicio final, pero algunos días me pongo a pensar como eran esos tiempos tan hermosos y una nostalgia extraña entra en mi, es complicado, algunos días se siente bien, pero otros días se siente como si te apuñalaran.


Entonces desperté y aterrice desde un sexto piso, la caída fue dolorosa, pero poco a poco mis heridas fueron sanando, poco a poco me fui recuperando de una muerte dolorosa, pero después de tanto tiempo en terapia, recordaba como se sentía, mi corazón dejo de latir por cinco minutos, pero mientras descendía en mi mente se hacían años, el vació en mi estomago me daba tal emoción que podía gritar mas alto de lo que nunca había gritado en toda mi vida, la verdad, no quería que terminara tal emoción, quería que la caída durara para siempre. Pero como toda historia feliz, tiene un final, y no es el mas hermoso.


Creo que desde entonces empece a narrar cartas y enviarlas a personas desconocidas, poco a poco se fue volviendo un pasatiempo, pero llego un momento en que vi que ya no seria solo un pasatiempo, desde el momento en que la carta fue reenviada, la impresión en mis ojos nunca se quito, muchos comentan que son los ojos mas profundos que alguna persona ha visto, pero solo se que son rumores. Abri la carta y el nombre decía "Anónimo", pero había dejado la dirección de donde fue enviada, el lugar no estaba muy lejos, solo a tres horas de donde yo vivía, fui rápidamente a la estación del tren y tome el primero que salia hacia ese lugar.


Cuando llegue, tome un taxi y le dije la dirección al sujeto que conducía. Llegamos hasta el lugar y camine hacia la casa que decía la carta. Toque la puerta y espere a que alguien saliera, mi cuerpo estaba muy tranquilo pero por dentro sentía una extraña sensación de Deja vu. Mientras la puerta empezaba a abrirse, mis ojos se fijaron tan profundamente en que cosa iba a salir de ella, cuando la persona se muestra, mi corazón se debuto por un segundo y trague saliva. Era yo el que estaba dentro de la casa, en ese momento recordé que la ultima carta que había enviado, le había puesto la dirección, pero por alguna razón olvide que había hecho eso. Pero a pesar de lo extraño que era lo que estaba pasando, le entregue la carta a la persona que la había enviado y me devolví a mi casa como si nada fuera pasado, actuaba como si yo no estuviera en control con mis acciones.


Al día siguiente, veo el periódico y en las noticias sale, que un sujeto de mi misma edad, se había lanzado de un sexto piso y que no había muerto, ese día no le di mucha importancia y seguí con las cosas que estaba haciendo. Los problemas empezaron cuando alguien empezó a enviarme cartas anónimas con extrañas historias que nunca las entendí, pero días después llego una carta con la misma dirección que la de hace meses, un día después alguien toca la puerta, me preguntaba quien era, cuando abro la puerta, Era yo reflejándome del otro lado.

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