
Al día siguiente, desperté donde me había dormido la noche pasada, los brazos me seguían doliendo, pero ahora era un dolor mucho más fuerte, fue como si me clavaran muchos puñales en cada brazo, eche un vistazo a ver si Dren estaba por algún lugar, pero no vi nada. Me trate de levantar como pude porque no podía apoyar las manos sobre el césped, cuando por fin pude pararme, baje la pequeña colina y vi algo totalmente maravilloso, las planicies de ese lugar eran tan puras como ninguna otra, el rocío de las plantas de los arboles podías apreciarlo con facilidad, en la tierra no podías encontrar ningún césped tan verde como el que podía ver aquí. Podía ver a muchos sujetos entrenando y haciendo conjuros, todo lo que salía de sus manos era asombroso, pero eran muy diferentes a los otros seres que ya había visto en la ciudad que estaba muy cerca de donde me encontraba. Sus rostros eran hermosos, el cabello era asombrosamente liso y de color blanco, la mayoría lo traía largo, los ojos eran similar a los míos cuando estoy en mi forma natural, pero los de ellos eran de un color verde muy claro. La vestimenta eran túnicas y ellas tenían dibujos o símbolos muy raros que nunca en mi vida había visto, pero también podía observar que no todos tenían las esferas de luz que tiene Dren en sus manos, solo tres sujetos, que sin duda eran los que más destacaban haciendo magia, Entonces volteé y vi a uno de los que tenia las esferas de luz en sus manos, mientras las movía, decía unas palabras que no logre escuchar y entonces, un circulo azul se poso en el piso justo abajo de sus pies dando vueltas, luego una luz salió de ese círculo hacia arriba cubriendo todo el cuerpo del sujeto, así fue por tres segundo cuando esa luz hizo una especie de una onda expansiva muy fuerte y causo una explosión muy luminosa que aparto a los otros cinco que intentaban golpearlo. Yo quede totalmente impactado y me pregunte, si ese chico hizo eso, que cosas hará Dren, entonces empecé a intimidarme por el duelo que tendríamos por el libro.
Mientras veía entrenar a todos ellos, empecé a escuchar fuertes ráfagas de sonido de unas alas muy grandes que se acercaban, los que estaban cerca de mi también empezaron a escucharlo, todos miramos al cielo y se acercaba una criatura muy grande, cuando pude observar bien, era un dragón blanco que venía justo hacia nosotros, pero cuando logre mirar bien, vi a un sujeto que estaba encima de él, era Dren el que conducía a ese hermoso dragón. Entonces el dragón aterriza en donde estábamos todos, muchos se apartaron pero como vi que era él, no me moví. -Te dije que íbamos a ir a las montañas blancas, que estas esperando holgazán, sube- Dijo Dren con prisa. -Dónde estabas, te estuve buscando por una hora y no te vi, ¿Quienes son todas estas personas?- Pregunte entusiasmado. -Súbete, te explico más cosas sobre esto en el camino- Aseguró. Me subí al dragón como pude, mientras me agarraba de su piel escamosa podía sentir como respiraba y como rugía cada vez que exhalaba aire. Cuando porfió pude subirme, me sujete fuerte de su piel, entonces vi a Dren muy concentrado viendo la cabeza del dragón. Luego el dragón voltio a verlo, Dren no decía absolutamente nada y de repente se sujeto y el dragón despego bruscamente hacia el cielo, cuando abrió sus alas casi me caigo, pero pude sostenerme bien.
Mientras volábamos, podía ver la ciudad de Phion y el gran castillo, le pasamos por un lado y el dragón lo empezó a rodear, le dio tres vueltas y luego seguimos hacia dónde íbamos, luego de pasar la ciudad, empecé a ver lugares tan hermosos que los vellos de los brazos se me erizaban. -Entonces que era lo que quería que te explicara- Dijo Dren. -Sobre los sujetos que vi en las planicies de phion, eran totalmente pálidos, usaban túnicas, el cabello blanco y orejas muy largas y puntiagudas- Le explique. -Oh, esos son los elfos, los elfos controlan la magia como ninguna otra criatura, aparte de los magos, en mi opinión un elfo podría ganarle a un mago si se lo propone, veras, la magia esta en cada parte de este lugar, e incluso en tu mundo, si la magia no existiera, la vida como la conoces no sería igual- Me explicó. -Si las personas conocen este lugar, la vida como la conocemos tampoco sería igual- Reí. -Si, por eso este lugar es oculto y solo criaturas mágicas o criaturas que provengan de este mundo solo son las que pueden entrar, pero algo que casi nadie sabe, ustedes pueden venir hacia este lugar sin necesidad de usar magia, o bueno, solo un poco de magia- Explico. Entiendo, ¿Y hay mas criaturas como las que vi hace rato?, son muy parecidas a los humanos- pregunte. -Tu aun no has visto ni la más mínima parte de lo que Alioth es, con el tiempo te darás cuenta de todo.
Ya habían pasado pasado cinco horas desde que despegamos. -Oye Dren, solo por curiosidad, ¿Yo tendré mi propio libro después de que tu recuperes tu libro?- Pregunte. -Lo dices como si fuera algo imposible ganarme, yo debería hacerme esas preguntas, y si, tu necesitas tu propio libro para que aprendas nuevos conjuros y domines tu magia a la perfección. Si llego a perder, entonces tendría que conseguir un nuevo libro, veras, ese libro no es fácil de conseguir, es mil veces más complicado de conseguir que las esferas de luz, pero si lo hice una vez lo podre hacer de nuevo- Explicó. -Ya veo, oye, ¿No estás sintiendo frió?- Pregunte temblando. -Sí, pero el frió ya no me afecta, la verdad soy amante del frio, ya estamos entrando en zona fría de Mocphus, aun falta demasiado para llegar a Krístal, el continente de hielo, solo faltan cinco horas, luego que lleguemos a ese lugar, iremos a las montañas blancas.





